PASO DE CRISTO

El paso procesional del Santísimo Cristo de las Almas es una imponente obra de ebanistería que refleja la fuerza y pureza del estilo barroco sevillano. En esta soberbia canastilla convergen el talento de grandes maestros de la talla, la imaginería y el dorado.

A continuación, detallamos los elementos que lo componen:

Talla y Diseño General: La ebanistería y talla es obra del maestro D. Manuel Guzmán Bejarano, ejecutada en 1955 utilizando madera de pino de Flandes. Su marcado estilo barroco destaca por las líneas sinuosas y el volumen de sus bombos y perfiles. El dorado original fue aplicado en el taller de González y Ortiz. Años más tarde, la talla fue restaurada por Artesanía Arosa.

Ángeles Pasionistas, Maniguetas y Faldones: En las cuatro esquinas del canasto destacan los actuales ángeles pasionistas, tallados por el escultor D. José María Leal Bernáldez para sustituir a los originales. El conjunto se completa con unas elegantes maniguetas de madera dorada y unos sobrios faldones de color negro, confeccionados en 1999 por el propio taller de costura de las hermanas de la corporación.

Respiraderos: Fueron tallados también por D. Manuel Guzmán Bejarano y dorados magistralmente por D. Manuel Calvo Camacho en su histórico taller del convento de San Clemente. A lo largo de su perímetro se aprecian talladas las cabezas de los apóstoles y diversos ángeles mancebos.

Imaginería Menor del Canasto: Las tallas que enriquecen la canastilla, de un exquisito aire manierista, salieron de las gubias de Rafael Barbero y Francisco Buiza. Entre ellas destacan los bustos de personajes bíblicos y varios angelotes.

Las Cartelas: El canasto se divide mediante cuatro cartelas fundamentales:

Frontal: Escudo de las Congregaciones Marianas.

Costero izquierdo: El Paño de la Verónica.

Costero derecho: El monte Calvario con las tres cruces.

Trasera: Anagrama JHS enmarcado en una corona de espinas.

Relicario del Lignum Crucis: Desde el año 2000, el paso custodia en su frontal un relicario labrado por el taller de Hijos de Luis Jiménez González. Este contiene la sagrada reliquia del Lignum Crucis, la cual fue donada a la Hermandad por su entonces párroco, D. Francisco Pérez Camargo, con motivo de su jubilación pastoral.

Iluminación: La portentosa imagen del crucificado se ilumina mediante un clásico conjunto de candelabros de guardabrisas. Las cuatro esquinas portan candelabros de siete luces, mientras que el centro de cada costero lleva candelabros de tres luces. Además, sobre el borde de la parihuela se asientan codales con guardabrisas.